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LA MORAÑA – PROVINCIA

ARÉVALO

Arévalo, a la que podíamos denominar «Capital de La Moraña», es la segunda población en importancia de la provincia de Ávila, después de la capital. Se encuentra a 50 kms., al norte, en el limite entre Segovia, Valladolid y Ávila.

Está rodeada por dos ríos, el Arevalillo, al oeste, y el Adaja, al este, defensas naturales de la ciudad, y por las que puedes pasear.

La Moraña es la «Tierra de Moros» y, por esto, una de las características que tiene Arévalo es su arte Mudejar, que es la combinación entre el arte islámico y los estilos románico y gótico. Iglesias, muralla, puente e incluso el castillo son mudejares. El ladrillo, el yeso, la madera y la cerámica son sus materiales.

Pero Arévalo no es sólo su arte, también es su gastronomía, con la marca «Tostón de Arévalo», un asado de cochinillo espectacular; legumbres de la Moraña, judías, garbanzos…; y para los más golosos, los jesuitas y las tortas del veedor. No dejes, sin duda, de probarlos.

Comenzamos la visita en la Plaza del Arrabal, lugar donde podemos aparcar y muy cerca de los sitios que vamos a visitar a pie.

Dejaremos para el final de la visita la Iglesia de Santo Domingo, que se encuentra en la plaza, y nos iremos a realizar la ruta por el casco histórico.

 

Arco de Alcocer


 

Arco de Alcocer – Muralla (s. XII)

Al fondo de la plaza, vamos a encontrar la entrada a la ciudad antigua, a través del arco de la antigua muralla. Es la única puerta que se conserva de las cinco y dos portillos que tenía. La podemos datar en el s. XII, e incluso antes, ya que defendía la zona sur de los ataques arabes. En las otras zonas, las defensas naturales de los ríos Arevalillo y Adaja, también fueron reforzadas por esa época.

Es el primer edificio mudejar que vamos a ver de los numerosos que tiene Arévalo. La parte alta fue carcel (s. XVI) y actualmente, bajo los arcos, se encuentra la oficina de turismo.

Pero antes de entrar, nos hemos encontrado con una escultura. Es la Reina Isabel «la Catolica». Durante el recorrido nos encontraremos con paneles con la inscripción «Isabel en Arevalo» (ruta Isabelina), donde nos cuentan la historia y vida de la Reina en estas tierras.

 

Ayuntamiento – Plaza del Real


 

Ayuntamiento (s.XVI)

Atravesando el arco de Alcocer, llegamos a la Plaza del Real, donde se encuentra el Ayuntamiento de Arévalo.

Dos esculturas se encuentran en esta plaza: Eulogio Florentino Sanz (1822-1881), poeta y Emilio Romero Gómez (1917-2003), escritor y periodista, ambos nacidos en Arévalo.

Al lado del arco, a la izquierda, esta el Museo del Cereal y Centro de Interpretación de la Naturaleza.

Seguimos camino por la calle que está a la izquierda del Ayuntamiento, que nos llevará a la Plaza de la Villa y sus monumentos.

 

Plaza de la Villa


Plaza de la Villa. Al fondo, San Martín.

Una de las plazas más bonitas de España, la Plaza de la Villa es, sin duda, uno de los espacios más atractivos de toda la ciudad, que nos traslada al medievo, donde sería el centro la vida social y económica de Arévalo.

Plaza porticada, de piedra, madera y ladrillo, irregular y toda ella empedrada. Con dos iglesias en los extremos, San María, s. XII, por la que hemos pasado al entrar en la plaza, y la de San Martín, s. XII. Y con una fuente gótica con cuatro caños.

Dos museos se encuentran en esta plaza: Museo de la Historia de Arévalo, junto a la iglesia de Santa María; y el Centro de Interpretación del Mudéjar.

 

Iglesia de Santa María


 

Iglesia de Santa María (s.XII)

También se la conoce como Iglesia de Santa María «La Mayor», ya que fue el centro religioso más importante.

Obra mudéjar realizada en ladrillo, con una cabecera, la que da a la plaza, decorada con tres bandas de arcos de medio punto. A los pies, y bajo la gran torre del campanario, un arco abre un espacio que comunica la parte norte con la sur.

 

Iglesia de San Martín


 

Iglesia de San Martín (s.XII)

Románica – Mudéjar en sus inicios, s. XII, San Martín ha sido «retocada» a lo largo de su historia.

Destacan sus dos torres: la que mira a la Plaza de la Villa, llamada de los «ajedreces», por su decoración bajo las ventanas del ultimo piso.; y la torre «nueva», s. XIII, a los pies. Y en su puerta sur, un pórtico románico realizado en piedra, con unos capiteles bastante curiosos.

Transformada en 2005 como espacio cultural. Fue cerrada al culto en 1911.

Continuamos nuestra visita bajo el arco de la Iglesia de Santa María, por donde entramos a la plaza, al final de la calle encontraremos el Castillo de Arévalo.

 

Castillo de Arévalo


 

Castillo de Arévalo (s.XV)

Está ubicado al norte de la localidad, donde se encuentran los dos ríos, el Arevalillo y el Adaja, y siendo protegido por estos.

Fue D. Alvaro de Zuñiga, el que entre 1469 y 1480, realizó su construcción, donde anteriormente había una torre mudéjar y una de las puertas de la muralla del s. XII, cuando este noble ostentó el Ducado de Arévalo. Destaca su forma pentagonal, en forma de flecha (o baluarte), su gran torre del homenaje, sus cubos, el gran tamaño de las cañoneras y los restos de la antigua muralla.

Fue residencia de la Reina Isabel «La Catolica», durante su juventud. Fue cementerio y posteriormente silo. Actualmente es visitable y se encuentra en el la exposición permanente «Castillo y Silo. Un lugar único en el mundo».

Ahora seguimos la calle que traíamos. Al fondo ya podemos ver el Arco de Medina y su Puente. Pero antes de llegar un panel indicativo nos informa del paseo fluvial y junto a él la Bodega del Arriero y las figuras de «El Cortejo«.

 

Arco de Medina y Puente


 

Castillo de Arévalo (s.XV)

El Arco de Medina fue construido en 1769 como arco conmemorativo. Está ubicado en la entrada de la ciudad desde su acceso norte.

Construido en ladrillo, dando reminiscencias mudejares, es de estilo neoclásico, con un escudo de Arévalo bastante erosionado.

Delante de él, esta el Puente de Medina, s. XV, sobre el río Arevalillo, con 140 m. de largo y 20 m. de altura sobre el río. Tiene cinco ojos, y sobre él, estuvo situada una de las puertas de la muralla. Bajo el transcurre el Paseo Fluvial del río Arevalillo.

Al otro lado de el puente, podemos visitar la Ermita de la Caminanta.

 

Ermita de la Caminanta


 

Ermita de la Virgen del Camino (s.XVI)

Esta pequeña Ermita, dedicada a la Virgen del Camino, popularmente denominada como «La Caminanta», fue construida en el s. XVI, en granito, por Miguel Sanchez, regidor de la villa.

Está situada en un cruce de calzadas y caminos antiguos, y forma parte del Camino de Santiago de Levante. Muchos la consideran un «mágico punto esotérico».

Su romería, el último fin de semana de junio, traslada a la Virgen a la Iglesia de San Juan, para devolverla al día siguiente..

Ahora volvemos a cruzar el puente, para ir a visitar la Iglesia de San Miguel, la cual se ve al otro lado a la derecha.

 

Iglesia de San Miguel


 

Iglesia de San Miguel Arcángel (s.XIII)

Construida hacia el s. XIII, ya figuraba como una de las once parroquias a mediados de ese siglo.

De estilo mudéjar, la mampostería y el ladrillo (en verdugadas) se alternan en la construcción, habiendo piezas celtas, como la figura zoomórfica que aparece en la base de la torre.

La portada norte, permanece prácticamente intacta. La sur, que ha sido reformada, ya es de estilo neoclasico (s.XVIII).

Cabe destacar la torre, la cual está ahora desmochada, pero que según dicen algunos escritos, era de gran altura.

Continuamos por la calle que traíamos, hasta la plaza de Isabel «La Católica».

 

Iglesia de San Juan


 

Iglesia de San Juan Bautista (s.XII)

De estilo mudéjar, está ubicada en el tramo sur de la muralla, la cual tuvo que adaptarse a la iglesia de San Juan, e incluso, se cree, que la torre pudiera ser una prolongación de un cubo de la muralla.

Muy reformada, durante los s. XV y XVI, es de una sola nave y con bóvedas barrocas, quedando en estilo mudéjar el ábside. Cabe destacar el remate de la torre: con una balaustrada y un cuerpo octogonal en lo alto. Encima de la puerta, una estatua de San Juan, bastante deteriorada.

Si seguimos avanzando, llegamos a nuestro punto de partida, la Plaza del Arrabal, donde al fondo encontramos la Iglesia de Santo Domingo.

 

Iglesia de Santo Domingo


 

Iglesia de Santo Domingo de Silos (s.XIII)

Las sucesivas reformas durante los siglos XVI y XVIII, ensanchándola (pasa de una a tres naves) y alargándola,  han dejado solo el estilo mudéjar, originario, en la cabecera (s. XIII).

Es la iglesia parroquial y ella están las imágenes de los patronos de Arévalo: la Virgen de las Angustias y San Victorino Mártir. En su interior podemos destacar, la reja plateresca y un San Francisco de Asís (de la escuela de Gregorio Fernández).

Ahora vamos a ir detrás de la iglesia. Allí hay una calle muy estrecha por la que llegaremos al Mirador de Foronda, con unas vistas inmejorables del río Adaja y la zona este. Para seguir nuestra ruta, hasta la Iglesia de El Salvador,  volveremos sobre nuestros pasos e iremos a la izquierda.

 

Iglesia de El Salvador


 

Iglesia de El Salvador (s.XII)

Situada extramuros, como la de Santo Domingo, la de El Salvador fue parroquia para los grupos sociales más humildes

De origen románico, su torre mudejar se añadió posteriormente. Muchas y grandes reformas ha tenido esta iglesia, sobre todo en el s. XVI, las cuales, fueron de tal calado, que llevaron a volverla a consangrar al finales de ese siglo.


Hemos acabado nuestro recorrido, pero eso no significa acabar nuestra visita. Nos dejamos en el tintero la Ermita de la Lugareja, todo un referente mudejar, que al estar en una finca privada solo se puede visitar los miércoles de 13 a 15 h.

Ahora: callejea, come «tostón», pasea por las sendas fluviales y llévate unas legumbres morañegas.

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